sábado, diciembre 18, 2010

Ejercicio.

Ejercicio para no seguir con el blog en blanco por más días.
Debe usted saber, estimado lector (si es que alguien me lee por aquí, si no pues igual; estimado lector imaginario y apolillado), que mi biblioteca musical del Itunes es la mejor definición del "de chile, de dulce y de manteca", como diría la abuelita de usted.
Podemos encontrar cosas que me avergüenzan y a la vez me emocionan. Secretos terribles.
Por eso he decidido el siguiente ejercicio. Pondré mi Itunes en aleatorio y daré play. Compartiré una breve descripción de lo que sea que las cinco canciones aleatoriamente elegidas me despierten.
QUIOBO.
Y empezamos:

1. Can´t change me - Chris Cornell.
Tienes diez u once años. No te gusta la televisión. El único canal que ves es MTV. Videos musicales diversos, hora tras hora, minuto tras minuto. De pronto te llegan flashes. Entre ellos un hombre caminando en el pasto. Una mujer con una maleta y llamas. No logras recordar de dónde venían las llamas. ¿De la mujer, del hombre, de la maleta? Pero hay llamas en el video. Y a tus diez u once años comprendes que hay algo importante que sucede, un sentimiento intenso que ese video y esa canción te transmiten. Algo que encienden en tu interior, una premonición, un recuerdo futuro, una ventana a lo que sucederá. Pero no sabes qué ni por qué. She's going to change the world. Y una mujer bella y una maleta. Te gusta eso. Años más tarde, una mañana la memoria abre una puerta y se cuela ese recuerdo. Buscas la canción, la bajas y la escuchas. Y llegan ideas. Recuerdas.
Ahora, tentada por el recuerdo, buscas el video en Youtube. Los recuerdos se convierten poco a poco en herramientas futiles junto a youtube. ¿Te acuerdas de esa caricatura/ese video/ese comercial en que....? Solíamos preguntarnos. Y de pronto alguien lo recordaba. Y nos transportábamos años atrás. Ahora lo buscamos en Youtube. Así que tú buscas el video y recuerdas tus once años. El fuego salía de la maleta. Y de sobres,y de objetos que la mujer, con una expresión ausente pero llena de determinación, llevaba a distintos lugares. Y Chris Cornell cantaba. Y tú adivinabas algo, mientras observabas a la mujer del video, su poder destructivo, accidental pero del que no se avergonzaba. Una capacidad abrumadora de acabar con todo a su alrededor, sin quererlo pero sin luchar por evitarlo. Todo a su alrededor como un incendio. Algo te escocía. Algo te llamaba. No sabías que. Cómo ibas a saberlo. Tenías 11 años.

2. Contigo- Joaquín Sabina.
Es curioso como podemos interpretar todo lo que nos rodea de modos tan torcidos, siempre y cuando logremos que embone en nuestras vidas.
Siempre fui fan de Sabina, gran letrista. Y siempre me gustó buscarme en sus canciones. Cuando tenía catorce años, creí que me encontraba en ésta. Ahora la escucho y entiendo otra cosa. Escucho una canción que habla de los abismos de la vida en común, de los baches de la rutina, de la tibieza tras los años, de la costumbre. Del modo en que el amor debería ser siempre el antónimo de la muerte, y no el acompañante mediocre de la vida.
Pero uno escucha lo que quiere escuchar: Yo no quiero saber porqué lo hiciste, yo no quiero contigo ni sin ti; lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres...
Y sí. Todos hemos estado enamorados de unos ojos tristes. El resto de la canción, ¿qué más da? El que se busca, se encuentra, aunque sea dentro de un castillo de arena.

3. ¿Cómo te va mi amor? - Pandora
La versión más cursi de una canción de por si inundada de melcocha. La voz dulzona comenzando a relatar la historia del reencuentro con el viejo amor. El sonido de los violines empalagando todo a su alrededor. La pregunta en silencio entre ellos dos: ¿Cómo te va mi amor? La canción favorita de mi tío, cuyo momento cumbre de diversión en las reuniones era poner esa canción a todo volumen y cantarla con fervor.
Siempre me hacía pensar. Tal vez a su puerta el amor nunca volvió. Y Pandora se lo canta, y él lo repite como un mantra, viviendo una y otra vez el reencuentro imaginario en su cabeza. Escuchando el eco las respuestas silenciosas de una mujer que quedó enterrada bajo toneladas de polvo de tiempo. Pensando que el olvido no existe, y que hay ciertas luces que no se apagan jamás en la memoria.
Canta con intensidad la canción más cursi que hayan escuchado la mayoría de los presentes en un buen rato. Le canta a algún viejo error, a una desviación en el camino que lo trajo a estar donde está ahora, escuchando esa canción. Que lo arrastro a través de otras situaciones que terminaron por convertirlo en el hombre que ha de conmoverse con Pandora.
Qué sorpresas da la vida...


4. Love will come through -Travis.
Esta canción fue sin duda una recomendación. No sé quién me la dio, ni en qué momento, pero sé que me estremece. Que escribí la frase del coro en muchas hojas finales de cuadernos preparatorianos, que repetí en mi mente So take me, don't leave me una y otra y otra vez. Que hay detrás de los matices de la voz un mensaje bien enviado. Love will come through, it's just waiting for you. Un mensaje que llevé siempre como esperanza. Sabía que algún día. Y sí.
Después la canción regresó, tomó otro significado. Algún día me encontré perdida en la maraña de la pasión tormentosa. Sin poder irme ni quedarme. Y entonces un amigo se me acercó y me dijo: "Tranquila. Love will come through" Y me senté a esperar a que eso pasara. A que el amor resurgiera y la tormenta amainara. Travis cantando en el backstage de mi cabeza, como un himno, como una invitación a la paciencia, a permancer, a esperar, a luchar. If the world isn't turning, your heart won't return anyone, anything, anyhow... Y el mundo dió vueltas, el corazón fue, vino y se volvió a ir.
But love has came through.

5. Talento de TV - Willy Colon y Rubén Blades.
Los metales marcan un son delicioso. Basta escuchar los primeros segundos de la canción y ya la cadera se inquieta. Como si hubiera siempre, dondequiera, una orquesta de salsa tocando. Y bailarines con trajes de concurso marcando el ritmo, coordinados.
Cuando fui a Cuba, un hombre me dijo que allá todos eran maestros de salsa. Y es cierto. El modo en que destilan sensualidad es algo inexplicable. Podrían bailar y hacerte escuchar la canción sólo con el movimiento de sus hombros y los giros perfectos. No tiene talento pero echa pa' lante.
Nadie puede igualar el ritmo de los cubanos. Ni su sabor. Es algo que va más allá de nuestra comprensión, más allá de saber bailar, de dar los pasos correctos. Es pasión en movimiento. Es candor que hierve en la sangre, intensidad que sale por los poros. ¿Será que ella tiene una cosa preciosa?
Y la voz, las percusiones y los metales te despiertan todo aquello de golpe. Danzan en tus oídos con tacones altos. Ni siquiera logras escribirlo. Lo dijo Isadora Duncan: "SI SUPIERA COMO DECIRLO, NO VALDRIA LA PENA BAILARLO." Supongo que esa es la mejor descripción para la salsa.

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Bueno, ya está. He terminado. No salió tan variado como debería. Pero no quería hacer trampa.

She's going to change the world but she can't change me: No tiene talento pero es muy buena moza. Porque el amor cuando no muere, mata y desde entonces como espuma, crece un miedo a quedar sola.
But baby, love will come through.

Es usted muy amable, querido lector, de haber recorrido estos recuerdos musicales. Le invito a hacer el ejercicio. No hace mal a nadie y nos dice muchas cosas que a veces olvidamos. Toda vida tiene un soundtrack.

1 comentario:

  1. Sí. 'Music is the soundtrack of life' Dicen y dicen bien. Teamofache.

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